Barrick reconoce que su responsabilidad abarca más allá del cierre de una mina e incluye una responsabilidad mayor con la comunidad local y con el medioambiente. De hecho, junto con el plan de la mina se diseña desde el inicio el plan de cierre de la misma. En él se abordan, entre otros, temas relacionados con potenciales impactos post-cierre. Es indudable que Barrick tiene una función que cumplir para contribuir a la sustentabilidad a largo plazo de las comunidades vecinas a nuestras minas. Por lo tanto, la planificación en conjunto con las autoridades locales es esencial para nosotros. La mayor parte de la planificación y actividades de cierre tienen lugar durante el desarrollo y las operaciones y se centran en promover iniciativas empresariales locales. Barrick apoya el desarrollo de habilidades y trabaja en estrecha relación con programas locales de diversificación económica.
Las plantas mineras terminarán una Evaluación de Impacto Social por Cierre (EISC) programada para tres años antes del cierre de cualquier planta.
Mientras que la adecuada planificación de proyectos comunales sustentables respalda la sustentabilidad de largo plazo de las comunidades aledañas, las EISCs se centrarán en los beneficios positivos netos derivados de la operación e identificarán usos alternativos para las destrezas e infraestructuras desarrolladas durante las operaciones.
La planificación del cierre también contempla apoyo a los funcionarios para identificar las nuevas oportunidades laborales que se vislumbran adecuadas para el futuro. Cuando podemos, nuestra meta es ofrecer oportunidades de empleo permanente en otras plantas de Barrick. También ofrecemos servicios de re localización a aquellos funcionarios que no pueden reubicarse.
Las operaciones de El Indio se iniciaron en 1981 y en ese entonces en Chile no existía la legislación actual (Ley 19.300 de Bases del Ambiente), que establece los procedimientos específicos para iniciar una operación minera y la obligación de incluir el cierre correspondiente. Sin embargo, de acuerdo con los estándares establecidos en Barrick -en el marco de su filosofía de Minería Responsable- se debía ejecutar un programa que garantizara que el cierre de la mina se llevaría a cabo en armonía con el medioambiente, asegurando la sustentabilidad de las comunidades cercanas. Pero, aún así, no existía legislación que validara que el yacimiento estaba cerrado y que cumplía con estas condiciones. Fue entonces que Barrick decidió presentar el Plan de Cierre, con el fin de suscribir un acuerdo voluntario en el que participaran todos los actores involucrados. Esto, además de legitimar este proceso, daría seguridad a las comunidades del Valle del Elqui en cuanto al futuro de su entorno.
Así, en 1998, Barrick inició el desarrollo de estudios y análisis geológicos, hidrológicos, geotécnicos y ambientales a cargo de especialistas internacionales y nacionales de primer nivel. Su objetivo fue establecer los procesos y acciones a desarrollar, que se enmarcarían dentro del Plan de Cierre. En paralelo, Barrick trabajó estrechamente con la autoridad ambiental y con representantes de las comunidades del Valle del Elqui. El concepto era dejar el área impactada por las operaciones mineras en condiciones similares a las naturales, para lo cual el cierre se centró básicamente en tres iniciativas:
- Restituir las geoformas de la zona.
- Asegurar la estabilidad física y química de las instalaciones, posterior al cierre.
- Asegurar la calidad y cantidad de agua del río Malo, que cruza por la zona.
El diálogo público y privado que nació a raíz del Plan de Cierre posibilitó la suscripción de un acuerdo voluntario, que implicó la formación de un comité técnico compuesto por autoridades de la CONAMA de la Región de Coquimbo, directores de servicios públicos, representantes de la comunidad y Barrick. Se implementaron 6 mesas técnicas para definir las tareas a realizar por la empresa y una donde se discutirían los temas relacionados con las comunidades ubicadas en los alrededores de la mina. Finalmente, los consensos logrados fueron formalizados el 29 de diciembre de 2003, con la firma del Acuerdo Voluntario del Plan de Cierre de El Indio.
Actualmente, los trabajos de cierre se encuentran próximos a finalizar. El cierre de la mina El Indio es el programa de cierre más completo realizado por una compañía minera en Chile. Con una inversión de más de 55 millones de dólares, no sólo demuestra responsabilidad ambiental, sino también una visión de lo que es la minería moderna. Una minería que dialoga con sus vecinos y respeta el medioambiente.
Vea también > Relaciones con la Comunidad